C gest nbo L sako d xaka on tarj k dao a Caroline. - “Marco Casas Ponti” Rlasa Puvli Otel Arts. - Ex T nam? Italiano? - N! Mu mada so. - Te sonra ikari. T ayo mo xit c xas. Tzi, piela e oj blakis. - Ned mor lu. Y n cito ned. Dso a Ye, k dso Isabel a Ta? - Kz Te kro arxo d Ya. - Et dso La u tiko Ta? - U sul ito atiko “English”? - Semp Ta dimo nat ukonfo? - C ukoni? “españoles” do drik, nc ito ligo u d atik eton k T tedo d Y? Marco xto an d resp e c ba firmi dso. - Y kro ofo got. - Te moko? - Y nzso k Ta fao on f. Priz n impo. - Como, n? - Ngu motib x Ta dso S ci n tul r Y cmo o pgi mins e des T zido.
SGO ...
Con un gesto, casi imperceptible, saca del bolsillo interior de la chaqueta una targeta que tiende a Caroline. - Marco Casas Ponti. Relaciones Públicas del Hotel Arts. - ¿Ese es tu nombre?. ¿Eres italiano?. - ¡No!. Mi madre lo és. - Tienes la sonrisa de pícaro. Has de tener mucho éxito con las mujeres. Así, ... moreno, ojos negros. - Nada más lejos de la realidad. No me como nada, lo juro. Y, dime, ¿que cuchicheabas con Isabel?. - Que tal vez quisieras aprovecharte de mi ... - ¿Eso lo dijo ella o, lo pensaste tu?. - ¿... O simplemente se trata de practicar el inglés?. - ¿Siempre te muestras tan desconfiada?. - ¿Con extraños?. Aparte del hecho de que los españoles vais demasiado directos, si no se trata de flirtear ni de prácticas de inglés. ¿Qué es lo pretendes de mi?. Marco hizo una pausa antes de responder, y con voz firme dijo. - Proponerte un negocio. - ¿Te burlas?. - Necesito que me hagas un favor. El precio carece de importancia. - ¿Es una broma, no?. - No hay ningún motivo por el cual debas aceptar, si no te interesa, pero te ruego que me escuches por el breve espacio de un par de minutos, y luego decidas.
On Pub b “Port Vell” b “Maremagnum” tod Agest nox des md nox “Irish Winds” plen kompo c grit lors k ds istor d mari e lu ports. Lj lans p talj erz.(OKO DID A SMA - enric cabrejas)
En una terraza del Port Vell, en el Maremagnum, todas las noches de Agosto después de la medianoche, el Irish Winds en pleno, acompaña con palmas y griterío canciones que cuentan historias de marinos y puertos remotos. Lejanos horizontes para la nostalgia de los corazones. (OCHO DÍAS A LA SEMANA - enric cabrejas)
La tvo Pub, p m xak “Irish Pub” So: do cu Sant. La n tik du. Ex mod tn sod p fud b Sur. On sma luj. Prom sao nob fav d idom k da sie anu stuo c xit e noz mor k vim grama. La bo kriso nat impo b sintax b et latita k n sao ls so km n ayo verb so. “Barça, Montserrat, Catalunya ...” (OKO DID A SMA)
Se empleó en un Pub, para ser más precisos, en un Pub Irlandés. Es lo que se dice, llegar y besar el santo. No se lo pensó dos veces. De ese modo, contaría de metal para fundirlo en el Sur. Una semana de lujo. Pronto supo de nuevos fonemas de un léxico que desde los siete años estudió con nota alta y que, averiguados, incluyó a su más que aceptable gramática. Y a éstos les vió adquirir tanta trascendencia en los sintagmas de esas latitudes que desconocerlos era como haber olvidado los verbos ser y estar: Barça, Montserrat, Catalunya ... (OCHO DÍAS A LA SEMANA)
Nox to yn bas e fag alit d rg fest b ra. “Bcn” zda pri, flori, kosmi, vli, onivi. M anu td to x mila forati abidi x zzo b La. Caroline do et. Noz la. Rp kal air b pla. A fag pao. Bag x pg ra b zda bij. A guko c kolu e do km disol luza d on far b osk. (OKO DID A SMA)
La noche recuperó la plenitud de las voces y el aliento exhausto de la gran fiesta en la calle. Barcelona. Ciudad abierta, floral, cosmopolita, bella, universal. Años más tarde, acogería por millares a foráneos ávidos por desfallecer en ella. Caroline vino a eso. A conocerla. A respirar el aire caliente de las plazas. A cansarse de sus paseos. A vagabundear por los callejones del barrio viejo. A enloquecer con su colorido y a perderse como se disipa la luz de un faro en la obscuridad. (OCHO DÍAS A LA SEMANA)
Jueg Olimp dao luz nob zd. Et nao v. Apin an ay kont zd turisti. Kz Gaudí S r nun La. L rg arkia anim. Lug tn bia. Rap km ci an jap n ay so lui. (OKO DID A SMA)
Los Juegos Olímpicos dieron a luz una nueva ciudad. Esta despertó a su alegría. Apenas antes, habida cuenta, fue ciudad turística. Quizá Gaudí sí, pero, ... nunca ella. Su monumental arquitectura se animó. Entonces, cobró vida. De pronto. Como si antes, jamás, no hubiera estado allí. (OCHO DÍAS A LA SEMANA)